Detrás de cada puerta se esconde una brecha.
No estaba en mis planes perderme,
o dejar fluir esta ficticia apoplejía.
En la inocuidad de mis actos, se han perdido todas las perseidas.
Las busco en el fracaso complaciente,
Las busco en el fracaso complaciente,
me extraño tanto dentro de esta tristeza.
Abandono el legado y su soberana indulgencia.
La estupidez que precede a la decepción,
de no encontrar otra vez una respuesta. 
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