domingo, 26 de agosto de 2018

La niña del futuro





Ha escapado de la desgracia que acorrala todas las vidas.   
Tiene la fuerza de sus antepasados, un león de color mango la espera, 
también el amor de sus padres y el de este devoto entregado. 
  
No te pierdas en las sombras si te están llamando, 
una luz que grita esperanza te sigue acariciando. 
  
Nadie más puede inflamarme con sus ojos, su suave piel, 
o el tono de su cuerpo blanco y plateado. 
Cuando se queja por todo, pero nunca lo hace si la estoy acariciando.
  
Largas noches de infarto, los brazos vacíos, lo ausente y lo desesperado.  
Ahora descansa en una loma sobre las estrellas de un manto morado, ellas la guían 
para que vuelva a nuestro lado. 
  
Puedes oír el latido de nuestro corazón, por el brillo de tus ojos lo he notado, 
Vuelve pronto a casa, porque sin ti este mundo; se hace raro.


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